Casi 9.700 personas fueron detectadas víctimas de trata en la UE; un 63% eran mujeres y niñas.

En 2024 se registraron 9.678 víctimas de trata en la Unión Europea.

Casi dos tercios de las víctimas registradas, el 63%, eran mujeres o niñas.

El 49% de todas las víctimas registradas fueron objeto de explotación sexual y el 37% de explotación laboral.

Durante los últimos 6 años, se mantiene una elevada cifra de víctimas registradas de trata con fines de trabajo o servicios forzosos.

 

La Oficina Europea de Estadística, Eurostat, ha publicado en su web los últimos datos sobre víctimas de trata registradas en Europa en 2024.

Según los datos publicados, en 2024 se registraron 9.678 víctimas de trata de seres humanos en la Unión Europea. Una cifra que, aunque ligeramente inferior respecto a 2023, continúa evidenciando la magnitud de esta grave violación de los derechos humanos en el conjunto de los Estados miembros.

La Oficina destaca que el 63 % de las víctimas registradas de trata de seres humanos en la Unión Europea eran mujeres o niñas, confirmando la persistente vulnerabilidad de las mujeres y las niñas frente a este delito y la estrecha relación entre trata, desigualdad estructural y violencia de género.

 

 

La explotación sexual y el trabajo o servicios forzados, principales formas de trata

Las principales finalidades de esta grave violación de los derechos humanos continúan siendo la explotación sexual y el trabajo o servicios forzados. Entre las víctimas registradas cuya forma de explotación fue identificada, la explotación sexual continuó siendo la forma predominante de explotación en 2024, con 4.219 víctimas registradas, lo que representa el 46 % del total.

Asimismo, Eurostat alerta del mantenimiento de cifras elevadas de víctimas de trata con fines de trabajo o servicios forzosos. En 2024 se registraron 3.391 víctimas vinculadas a esta forma de explotación. Desde 2019, el porcentaje de víctimas detectadas con fines de trabajo forzoso o servicios se ha situado entre el 28 % y el 41 %, reflejando la diversificación de las formas de explotación en Europa.

La extracción de órganos y otros fines de explotación, incluyendo actividades delictivas forzadas, mendicidad forzada o fraude de prestaciones, continúan representando una parte significativa de los casos registrados (16 %).

 

Una de cada cuatro víctimas registradas es ciudadana del país que realizó la denuncia.

La trata también afecta a personas nacionales de los propios Estados miembros. El informe destaca además que una parte importante de las víctimas tenía nacionalidad del país donde fue detectada, lo que confirma que la trata no es únicamente un fenómeno transfronterizo, sino también una realidad presente en contextos locales y nacionales.

Al mismo tiempo, una gran parte de las víctimas registradas procedían de terceros países, lo que evidencia la especial situación de vulnerabilidad de personas migrantes y desplazadas frente a las redes de explotación.

 

Persisten las dificultades para perseguir el delito

El informe de Eurostat también destaca que el número de traficantes sospechosos y condenados ha mostrado fluctuaciones considerables entre 2008 y 2024, llegando a registrarse 7.966 personas sospechosas de delitos de trata de seres humanos en 2024. La Oficina destaca que si bien el número de personas sospechosas de ser tratantes, se ha observado un aumento del 13 % en el número de condenas hasta un total de 2.599 personas.

Asimismo, el informe señala que la proporción de mujeres entre las personas tratantes continúa siendo considerablemente menor que la de hombres. En 2024, alrededor del 24 % de las personas sospechosas de trata eran mujeres y cerca del 21 % de las personas condenadas también lo eran.

 

Desde APRAMP seguimos trabajando en la prevención, la detección temprana y la protección integral para mujeres y niñas supervivientes de trata, así como en itinerarios de inserción social y laboral que garanticen su autonomía y reparación.

 

Es fundamental reforzar los mecanismos de coordinación entre Estados, mejorar la identificación de víctimas y garantizar políticas públicas centradas en los derechos humanos, la perspectiva de género y la voz de las supervivientes.

Combatir la trata de mujeres y niñas es una responsabilidad colectiva. En APRAMP trabajamos cada día para que todas las mujeres puedan ejercer sus derechos en libertad, sin explotación ni violencia.

 

Consulta los datos completos en la web de Eurostat.